Una escuela autónoma no discriminará a ningún estudiante ni limitará la admisión de ningún estudiante por motivos de etnia, origen nacional, género, discapacidad, capacidad intelectual, medidas de logro o aptitud, capacidad atlética, raza, credo, religión o ascendencia o cualquier otro motivo que sería ilegal si lo hiciera una escuela. Una escuela no puede exigir ninguna acción por parte de un estudiante o familia (como una prueba de admisión, una entrevista, un ensayo, la asistencia a una sesión informativa, etc.) para que un solicitante reciba o presente una solicitud de admisión a esa escuela.